domingo, 14 de octubre de 2018

Deja ya de ser una víctima... Y sé, el dueño de tu destino


"Los mexicanos somos un pueblo al que por siglos han estafado y humillado, pero es momento ya de dejar de ver el pasado, sanar nuestras heridas y avanzar al futuro."


Los mexicanos en general como pueblo, hemos sido por siglos robados, oprimidos, sometidos y esclavizados; y esos golpes, y esos insultos, y esa opresión; que generación a generación hemos llevado a cuestas, han desarrollado en nosotros una actitud de víctima.

Por eso cuando llegamos tarde al trabajo, en ves de acostumbrar decir: "Sí, yo tuve la culpa, me levanté tarde." Le echamos entonces la culpa al clima o al tráfico, pero nunca a nosotros mismos.

Y es que ser víctima es fácil, porque entonces la culpa de lo que sucede, es del gobierno, del jefe, de tus padres, de tu infancia, de la pobreza, de tu educación, de tus vecinos, ... Pero NUNCA es tuya.

Y dado que la culpa no es tuya, alguien tiene que hacer algo: el gobierno, las empresas, tus vecinos, tus padres, tus hermanos, tus hijos, ... Pero tú NO, porque tú eres solo un pobre inocente al que otros han dañado.

Y cómo sabemos que a los mexicanos nos gusta ser víctimas, pues porque somos muy quejosos, es más, en ocasiones nuestras charlas, más que pláticas parecen concursos de sufrimiento, si una tía dice: "Es que me dió una gripa fuertísima."; entonces la otra responde: "No, si vieras, yo llegué hasta el hospital." Y alguien más opina: "Yo estuve al borde de la muerte."

Además de que siendo víctimas no solo no nos responsabilizamos de nuestros actos, sino que además somos consolados por los demás y podemos manipular la situación a nuestro antojo.

Si ser víctima no es tan malo, el problema está en que siendo víctimas no podemos avanzar mucho en la vida y nunca estamos totalmente contentos de algo, ni aún de nuestros triunfos.

Por eso, si tu esposo te dejó, si tus hijos no te dan dinero, si te despidieron del trabajo o ni siquiera lo tienes, si no te gusta lo que haces, o estás con tu novio solo porque no hay alguien más en puerta: deja ya de quejarte y haz algo para cambiar esa situación.

Porque sí, nos han herido, nos han dañado, nos han manipulado, nos han estafado, ... Y la culpa hasta cierto punto no fue nuestra, pero la responsabilidad de que esa herida cicatrice y sane, esa sí es NUESTRA.

Porque cómo avanzaremos entonces, si en vez de ver al futuro, nos la pasamos con odio viendo hacia el pasado.

Bueno, espero esta reflexión nos ayude a cambiar parte de nuestras actitudes ante la vida.


César...



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Odio ver que mis hijos pierdan el tiempo

"Si tus hijos desde pequeños no aprenden a utilizar su tiempo correctamente, no te quejes después cuando sean adolescentes que est...